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Snapchat ¿es para mi?

Comenzaré con un dato apabullante. En torno al 70% de los usuarios de Snapchat tienen menos de 25 años. Eso ya debió advertirme de algo. Este invento no es para mi. Y aún así, le di más de una oportunidad. La primera, no entendía nada y me cansé pronto. La segunda, coincidí con un par de amigas. De vez en cuando nos enviábamos selfies pasados por algún filtro que nos hacía tener cara de animalito. Poco interés, la verdad.

La tercera me lo tomé más en serio. Me dije: vamos a ver realmente de qué va esto. Leo esta semana en Comscore que los usuarios mayores de 35 años suponen ya el 14% de usuarios de la aplicación. Hace dos años no eran más del 2%. Esta semana también, con la última actualización de la app, hemos empezado a usar Recuerdos. Ahora puedes guardar una selección de tus snaps favoritos sin que caduquen a las 24h. Sin duda, las últimas novedades han tenido mucho que ver con ese incremento de usuarios en esta franja de edad.

El fenómeno Snapchat y su éxito entre los más jóvenes está muy relacionado con el uso generalizado de otras redes por parte de los no tan jóvenes. Primero Instagram y luego Snapchat empiezan a copar el mercado adolescente cuando los padres de adolescentes están (y muy activos) en Facebook. Esto forma parte natural de lo que supone ser joven adaptado a nuestro entorno tecnológico. Igual que en otras generaciones pasó con la música, el cine u otras manifestaciones culturales o sociales.

Snapchat permitía enviar mensajes, imágenes y vídeos de manera privada y de manera efímera, sin que quedara un registro en tu móvil. Esa fue su mayor fortaleza en este contexto. Además, se empezaba a generar un nuevo lenguaje. Una nueva forma de comunicarse. Solo desde el móvil. Algo exclusivo.

Pero ¿cuál es el paso siguiente? Salir al mercado. Crecer. Llegan las marcas y los expertos en comunicación. Esos que estamos dispuestos a aprovechar cualquier canal para llegar al público objetivo de nuestros clientes.

Por un lado, la funcionalidad de la aplicación va evolucionando y, por otro, cada vez son más los famosos, youtubers y marcas presentes, informativos y webs de noticias. Incluso ha creado sus propios fenómenos como el caso Shaun McBride.

Lo cierto es que todavía me resulta más fácil pensar en usos para determinadas campañas para clientes que el uso personal que hago de la aplicación. En los dos últimos días no veo mucho más allá de no sé qué escándalo entre Taylor Swift y Calvin Harris. Si me quedo con eso, está claro que Snapchat no es para mi. Pero también he descubierto perfiles de compañeros de profesión, de gente de la que puedo aprender. Y de amigos que viven lejos. Y de otros personajes que sí me interesan.

No sé si los que estamos en esa franja de edad, digamos, más madura, acudimos a Snapchat por seguir sintiéndonos jóvenes, o la app está haciendo cambios conscientes para hacer crecer su público. Pero con esto podemos estar como con el huevo y la gallina. Yo te animo a que te lo descargues y pruebes y busques lo que hay de utilidad para ti en esta herramienta. ¡Puede que solo sea hacerte sentir más joven! Ya me contarás…

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